Header Ads

Entérate:

Joaquín Sabina o un matrimonio que se mantendrá más allá de su vida!

"Lo niego todo" deleito a sus seguidores de RD en una noche sin desperdicios.


Santo Domingo. El “matrimonio” de Joaquín Sabina con la República Dominicana es de hace más de tres décadas. En su concierto el pasado miércoles en el Palacio de los Deportes rememoró la relación que se inició con su primera visita a estas tierras.
Si bien el Palacio de los Deportes no es el lugar más adecuado para escuchar y disfrutar a Sabina, sus seguidores no tuvieron de otra y acudieron al sitio. No se llenó, pero hubo un buen público que disfrutó de ‘pe a pa’ una entrega en la que nadie quería que se terminara. Incluso, los que llegaron sin conocer ni una canción del artista.
Sabina subió al escenario minutos después de que se escucharán las notas de Himno Nacional (lo que resultó muy extraño en un concierto). “Cuando era más joven” fue la primera canción que interpretó. Desde que apareció en escena la multitud lo acompañó a coro.
Su impecable banda, integrada por siete integrantes, comenzó a entregarlo todo. “Lo niego todo”, título de su más reciente disco y el tema que le dio sentido a su gira, calentó el ambiente. A partir de ese tema el público comenzó su maridaje. No lo dejó solo ni un instante.
“Gracias por estar aquí. Tenía un tiempo que no escribía...que no grababa un disco...ya sé que vienen a escuchar mis viejas canciones, pero se van a joder un rato, porque tendrán que escuchar las nuevas...luego vendrán las otras...disfruten”, dijo el cotizado artista español.
“Quien más que menos,” “No tan de prisa”, “Lágrimas de Mármol”, “Y Sin embargo”, “19 días y 500 noches”, entre otras le dieron color a la noche en la que los ‘sabinistas’ celebraron hasta más allá de las 11 de la noche.
Ocultar que el paso de los años va menguando su desempeño sería un absurdo. Si bien se mueve como pez en el agua en la escena, su figura refleja la huella del tiempo. La verdad es que nunca se ha vendido como un modelo o cosa que se parezca, la autenticidad del artista es evidente. Le importa un carajo como se vea y lo que digan. Su ajustada vestimenta dejaba ver su pronunciada barriga que llega con el tiempo. Fue más allá y la dejó ver y el aplauso llegó.
Sabina manejó a su antojo al público, y no es para menos. Después de ocho canciones deja a la banda que haga lo suyo. Mara Barros, una artista de extraordinaria calidad, hace lo suyo con la complicidad de Antonio García de Diego y Pancho Varona. El público la pasa bien y le da la tregua a Sabina que sale de escena por unos minutos.
Sigue “Hace tiempo que no”, “Pirata cojo”, siguieron bajo responsabilidad de Pancho y Mara.
Sabina retoma la senda con el tema “Y Sin embargo, una emblemática pieza en al que hace un magistral dúo con Mara.
Joaquín Sabina no se aferra a la parafernalia. Su puesta en escena está sustentada en su música. Sin embargo, la proyección visual en pantallas se convierten en un fiel acompañante.
Sabina se llevó el aplauso. Más de dos horas de concierto se quedaron cortas para saldar la deuda.
Su puesta en escena concluyó pasadas las once de la noche. Allí asistieron figuras de la vida pública como el Ministro de Medio Ambiente, Francisco Domínguez Brito, que disfrutó cada una de las canciones de su ídolo.
Sabina terminó en grande, como lo hace un gran artista que goza del aplauso y complicidad de un grupo que lo sigue desde hace más de tres décadas.